BRASIL, Jul 2 (FILAC) – Las mujeres y jóvenes indígenas de los pueblos Macuxi y Wapichana dieron un paso decisivo hacia la protección de sus territorios y el fortalecimiento de la gobernanza forestal en el estado brasileño de Roraima mediante la implementación de la iniciativa “Semillas en la Tierra: uso y gestión del bosque y del territorio por mujeres y jóvenes indígenas Macuxi y Wapichana”.
La iniciativa fue desarrollada por el Consejo Indígena de Roraima – CIR y se enfocó en promover la restauración ambiental, la seguridad alimentaria y el fortalecimiento del liderazgo comunitario en territorios indígenas estratégicos.

La acción formó parte de la subvención “Gestora de fondos para la autogestión de iniciativas territoriales en gobernanza forestal lideradas por mujeres y jóvenes en la Amazonía”, implementada por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC, en el marco del Programa Amazonía+, financiado por la Unión Europea.
El Programa Amazonía+, financiado por la Unión Europea, fue implementado por la Agenzia Italiana per la Cooperazione allo Sviluppo (AICS), la Fundación para la Internacionalización de las Administraciones Públicas (FIAP) y Expertise France (EF), con el apoyo técnico del Joint Research Centre (JRC).
Una respuesta a los desafíos territoriales
El proyecto surgió como respuesta a problemáticas identificadas en las comunidades indígenas de Wapun, Pedra Preta y el Centro de Formación y Cultura Indígena Raposa Serra do Sol – CIFCRSS, donde la pérdida de semillas tradicionales, la degradación ambiental, la disminución de prácticas agrícolas ancestrales y la limitada participación de mujeres y jóvenes en los procesos de toma de decisiones amenazaban la sostenibilidad de los territorios.

Frente a este escenario, el Consejo Indígena de Roraima impulsó una propuesta integral orientada a recuperar conocimientos ancestrales, fortalecer capacidades locales y promover sistemas sostenibles de manejo forestal y agrícola.
Viveros comunitarios para restaurar el bosque
Uno de los principales logros de la iniciativa fue la planificación e implementación de tres viveros comunitarios permanentes en las comunidades seleccionadas. Estas infraestructuras fueron concebidas para la producción y conservación de semillas nativas y agrícolas, contribuyendo a la recuperación de especies forestales de alto valor ecológico y cultural.

La iniciativa también impulsó la identificación de árboles semilleros y la recuperación de especies tradicionales mediante la participación de mujeres, jóvenes y ancianos indígenas, quienes aportaron conocimientos fundamentales para la selección, conservación y manejo de semillas.
Para garantizar la sostenibilidad de los viveros, se instalaron sistemas de riego alimentados con energía solar, una innovación que permitió asegurar el abastecimiento permanente de agua y mejorar las condiciones para la producción de plántulas destinadas a la restauración ambiental.
Recuperar semillas, recuperar cultura
La iniciativa no solo apostó por la restauración ecológica, sino también por la revitalización cultural.

En cada una de las comunidades participantes se promovió la identificación y valoración de variedades nativas con importancia cultural, fortaleciendo la transmisión de conocimientos entre generaciones. Las actividades incluyeron encuentros comunitarios, diálogos y capacitaciones sobre almacenamiento de semillas tradicionales, con el objetivo de garantizar su conservación para las futuras generaciones.
Asimismo, se prepararon espacios agrícolas comunitarios donde mujeres y jóvenes intercambiaron experiencias sobre prácticas agrícolas, reforzando la soberanía alimentaria y el manejo sostenible de los recursos naturales.
Ferias comunitarias para fortalecer la economía y el conocimiento
Como parte del proceso, se identificaron y registraron familias dedicadas a la producción y conservación de semillas tradicionales como maíz, yuca y frijol. Estas familias participaron en ferias comunitarias que permitieron exhibir productos locales, compartir conocimientos y fortalecer las economías comunitarias.

Las ferias también se convirtieron en espacios de diálogo sobre gastronomía, artesanía, prácticas agrícolas y conocimientos, promoviendo la transmisión de saberes ancestrales hacia las nuevas generaciones. Todo el proceso fue documentado por comunicadores indígenas del CIR, ampliando la visibilidad de las acciones desarrolladas y fortaleciendo la comunicación comunitaria.
Gobierno Propio con participación de mujeres y jóvenes
Otro componente clave del proyecto fue el fortalecimiento de la gobernanza territorial indígena. Para ello se conformaron comisiones integradas por mujeres y jóvenes que participaron activamente en la toma de decisiones relacionadas con la gestión forestal, el uso sostenible de los recursos naturales y la planificación comunitaria.

Las capacitaciones en gobernanza comunitaria, monitoreo ambiental y planificación participativa permitieron fortalecer el liderazgo local y consolidar mecanismos de gestión colectiva orientados a la protección de los territorios indígenas.
Inversión para la sostenibilidad amazónica
La iniciativa contó con fondos destinados principalmente a la implementación de viveros comunitarios, sistemas de riego solar, capacitación técnica, fortalecimiento organizativo y acompañamiento comunitario.
De manera directa, la iniciativa benefició a 50 mujeres y jóvenes indígenas de los Pueblos Macuxi y Wapichana en las comunidades de Wapun, Pedra Preta y Barro, ubicadas en los territorios indígenas Raposa Serra do Sol y Jacamim. De forma indirecta, el impacto alcanzó a todas las familias de las comunidades involucradas.
Sembrando esperanza para la Amazonía
Más allá de la instalación de viveros o la recuperación de semillas, la iniciativa dejó una capacidad instalada para la gestión sostenible de los territorios y fortaleció el protagonismo de mujeres y jóvenes indígenas como actores esenciales en la conservación de la Amazonía.
La experiencia demostró que la restauración ambiental, la seguridad alimentaria y la protección de los bosques pueden avanzar de la mano del conocimiento ancestral y del liderazgo comunitario. En un contexto marcado por las amenazas a los ecosistemas amazónicos, los Pueblos Indígenas Macuxi y Wapichana reafirmaron que la defensa del territorio comienza con la recuperación de las semillas, la cultura y la participación de quienes habitan y cuidan el territorio desde hace generaciones.


