BOLIVIA, AGO 1 (FILAC) – La cultura, las lenguas indígenas y la música se consolidaron como herramientas de diálogo e integración regional durante el concierto de gala “La Alegría de los Pueblos”, protagonizado por la artista y embajadora cultural boliviana Luzmila Carpio, en el marco de la 30.ª Feria Internacional del Libro de La Paz.
Organizado por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC, la Embajada de España en Bolivia y la Cámara Departamental del Libro de La Paz, el evento reunió a cerca de un millar de personas en el auditorio Illimani del Campo Ferial Chuquiago Marka y se proyectó como una iniciativa de diplomacia cultural de cara a la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid el 4 y 5 de noviembre de 2026.

La actividad reafirmó el compromiso compartido entre FILAC y España con la promoción de la diversidad cultural, el reconocimiento de los Derechos de los Pueblos Indígenas y la incorporación de sus conocimientos, lenguas y formas de vida como aportes para el desarrollo sostenible y la construcción de una Iberoamérica más inclusiva.
Durante la inauguración, el Secretario Técnico del FILAC, Darío Mejía, dio la bienvenida al cuerpo diplomático acreditado en Bolivia, autoridades nacionales, departamentales y municipales, representantes de organizaciones indígenas y organismos internacionales, destacando que la cultura constituye un puente para el entendimiento entre los Pueblos y una dimensión esencial de la cooperación regional.

En su intervención, afirmó que la vida, la energía y el espíritu representan distintas formas de comprender un mismo origen y recordó que la relación con la Madre Tierra y el cuidado comunitario constituyen principios que los Pueblos Indígenas han preservado por generaciones.

“Las fiestas de los Pueblos son sagradas. Por eso, el FILAC, que desde hace más de tres décadas acompaña a los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe, rinde homenaje a esa riqueza cultural con una de nuestras artistas más representativas. Traemos este canto para sentirnos en armonía con nuestro origen”, expresó.

Por su parte, el Embajador de España en el Estado Plurinacional de Bolivia, Fernando García Casas, destacó que la cultura constituye un eje fundamental del diálogo iberoamericano y valoró el trabajo que impulsa el FILAC para visibilizar el aporte de los Pueblos Indígenas a la construcción de sociedades más sostenibles e inclusivas.

“La literatura y la música son espacios privilegiados para el encuentro entre nuestros Pueblos. El FILAC nos recuerda que el respeto a la naturaleza, a las lenguas ancestrales y a los conocimientos indígenas constituye una contribución imprescindible para el futuro de Iberoamérica”, señaló.

El concierto de Luzmila Carpio se convirtió en una expresión viva de ese mensaje. A través de un repertorio interpretado en quechua y aymara, la artista llevó al escenario una propuesta que reivindica la memoria colectiva, la espiritualidad, las lenguas indígenas y la relación armónica con la Madre Tierra.
Uno de los momentos más significativos de la noche fue la interpretación de “Tinku Cósmico”, dedicada por la artista “a quienes sufren por el miedo, el odio y la ignorancia”, en un llamado a la paz, la convivencia y el respeto entre los Pueblos.

El repertorio incluyó además obras emblemáticas como “Inti Watana”, “Pachamama”, “Abuela Grillo”, “Paskananita”, “Arawi”, “Bartolina Sisa” y “Ofrenda a los Pájaros”, recibidas con una prolongada ovación por el público.
Con esta iniciativa, el FILAC y la Embajada de España ratifican su apuesta por la diplomacia cultural como una herramienta para fortalecer la cooperación iberoamericana y situar a los Pueblos Indígenas en el centro de los grandes debates regionales.

El concierto “La Alegría de los Pueblos” trasciende así el ámbito artístico para convertirse en un mensaje de integración, diversidad y diálogo que acompaña el camino hacia la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid.


