BOLIVIA, 31 AGO (FILAC) – Sequías prolongadas, incendios forestales, inundaciones, contaminación de las fuentes de agua y pérdida de biodiversidad están transformando los territorios amazónicos y alterando las formas de vida de los Pueblos Indígenas. Frente a estas amenazas, mujeres y jóvenes indígenas impulsan respuestas basadas en sus conocimientos ancestrales, la protección del territorio y el fortalecimiento de sus sistemas de Gobierno Propio.
Estas experiencias fueron compartidas este lunes 31 de agosto durante la tercera sesión del ciclo de intercambios del Programa Amazonía+, titulada “El clima cambia, la crisis ambiental nos desafía: nosotras respondemos con Gobierno Propio”, organizada por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC.
El encuentro virtual reunió voces y experiencias de distintos territorios amazónicos para analizar los impactos de la crisis climática y, sobre todo, las respuestas que los Pueblos Indígenas están construyendo para proteger los bosques, el agua, la biodiversidad y sus formas de vida.
El territorio es parte de la vida
Fany Kuiru Castro, de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica – COICA, puso en el centro del debate una concepción fundamental para los Pueblos Indígenas: el territorio no es únicamente un espacio físico ni una fuente de recursos naturales. Es parte de la vida, la cultura, la espiritualidad, la alimentación y la identidad de los Pueblos.
Desde esa perspectiva, explicó que la defensa territorial está profundamente vinculada con conocimientos, prácticas y formas de relacionarse con la naturaleza transmitidos de generación en generación.
Kuiru advirtió que la crisis climática ya no es una amenaza futura para la Amazonía. Sus efectos se sienten en los territorios a través de sequías más prolongadas, inundaciones, incendios, fuertes vientos, alteraciones de los ciclos naturales y pérdida de biodiversidad. Estos cambios afectan, además, los cultivos, los alimentos disponibles y la seguridad alimentaria
En este escenario, destacó el liderazgo que ejercen las mujeres indígenas en la defensa de la vida y de sus territorios.
“Creo que es el momento en que las mujeres hoy tomen el liderazgo, porque una mujer es mucho más consciente de cómo cuidar la vida, de cómo cuidar el territorio”, afirmó.
Kuiru subrayó también la necesidad de fortalecer los sistemas de Gobierno Propio desde las raíces, conocimientos y formas de organización de cada Pueblo, promoviendo al mismo tiempo el diálogo y Gobiernos Propios fuertes, responsables y transparentes.
Mujeres frente a una crisis que no afecta a todos por igual
Diana Cárdenas, del Programa Amazonía+, señaló que las respuestas frente al cambio climático requieren incorporar una perspectiva de derechos, debido a que sus impactos no afectan de la misma manera a mujeres y hombres y, a su vez, cada grupo aporta conocimientos, experiencias y capacidades distintas para enfrentarlos.
En los territorios indígenas, explicó, las mujeres cumplen un papel central en el cuidado del agua, las semillas, los alimentos, el territorio y la vida comunitaria. También son protagonistas en la transmisión de conocimientos entre generaciones, una tarea que adquiere especial relevancia ante las rápidas transformaciones ambientales que atraviesa la Amazonía.
La participación de las juventudes resulta igualmente esencial para asegurar que esos conocimientos dialoguen con nuevas herramientas y continúen formando parte de las respuestas comunitarias frente a la crisis climática.
De la restauración del agua a una agricultura sin quema
Más allá del diagnóstico, el encuentro mostró experiencias concretas que ya se desarrollan en los territorios y que ofrecen alternativas para enfrentar la degradación ambiental.
Desde Colombia, María Cristina Durán Flores, cofundadora de la Asociación de Mujeres del Guainía – AMUGUA, presentó el trabajo de su organización para recuperar fuentes hídricas mediante especies nativas y mejorar el manejo de residuos sólidos.
La experiencia combina acciones de restauración con la recuperación de prácticas y conocimientos ancestrales, con el propósito de proteger los ecosistemas y preservar las fuentes de agua de las que dependen los Pueblos Indígenas.
Desde el Estado Plurinacional de Bolivia, Margarita Churupa, monitora de la Central Indígena de Comunidades Originarias de Lomerío – CICOL, compartió experiencias de manejo del bosque y de implementación de sistemas agroforestales como estrategias de adaptación al cambio climático.
Estas prácticas plantean alternativas a la agricultura basada en la quema, reducen la presión sobre los bosques y contribuyen a conservar los suelos y la biodiversidad. Al mismo tiempo, muestran cómo las respuestas frente al cambio climático pueden construirse a partir de las prioridades, conocimientos y formas de organización de los Pueblos Indígenas.
Gobierno Propio para proteger la Amazonía
Las experiencias compartidas durante el encuentro coincidieron en un desafío común: fortalecer la participación efectiva de mujeres y jóvenes en las decisiones relacionadas con la protección territorial, el manejo de los recursos naturales y la transmisión de conocimientos entre generaciones.
En este contexto, los sistemas de Gobierno Propio adquieren una dimensión que va más allá de la organización política de los Pueblos Indígenas.
A través de estos espacios de intercambio, el FILAC busca fortalecer la articulación entre territorios y Pueblos Indígenas y promover estrategias de adaptación, restauración y protección de los bosques que partan de los conocimientos ancestrales, los sistemas de Gobierno Propio y las prioridades territoriales de los Pueblos Indígenas.
Sobre Amazonía+
Amazonía+ es un programa financiado por la Unión Europea e implementado por la Agencia Italiana para la Cooperación al Desarrollo – AICS, la Fundación para la Internacionalización de las Administraciones Públicas – FIAP y Expertise France – EF, con el apoyo del Joint Research Centre – JRC.


