PANAMÁ, Jul 6, 2025 (FILAC) – Las mujeres y juventudes indígenas de Panamá consolidaron una agenda regional de incidencia climática rumbo a la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático – COP30, mediante espacios de diálogos territoriales orientados a posicionar sus propuestas, conocimientos ancestrales y demandas en los espacios globales de toma de decisiones.
El primer diálogo, desarrollado en el marco del proyecto “La Ruta de las Mujeres y Juventudes Indígenas del Abya Yala rumbo a la COP30”, reunió a más de 100 autoridades locales, líderes indígenas, mujeres y jóvenes de diversas comunidades, quienes reflexionaron sobre los mecanismos de incidencia en la implementación de planes y estrategias nacionales relacionadas con el uso y la gestión sostenible de la biodiversidad, así como sobre las acciones frente al cambio climático.
En este encuentro, organizado por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC, el Foro Internacional de Mujeres Indígenas – FIMI, la Articulación Nacional de Mujeres Indígenas Guerreras de la Ancestralidad – ANMIGA y el Fondo Pawanka, se sistematizaron experiencias exitosas de gestión comunitaria, se identificaron barreras para la participación indígena en la toma de decisiones y se visibilizaron iniciativas de mujeres y juventudes indígenas para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad.
Asimismo, se formularon propuestas orientadas a fortalecer la incidencia y representación de los Pueblos Indígenas en las políticas públicas nacionales vinculadas a biodiversidad y cambio climático. El proceso también permitió identificar buenas prácticas ambientales, desafíos para la participación de las comunidades Ngäbe Buglé en las políticas climáticas y propuestas locales de conservación y adaptación frente a la crisis climática.
El documento de trabajo generado a partir de este diálogo es considerado una herramienta esencial para la formulación del Plan Regional e Intergeneracional sobre Biodiversidad y Cambio Climático, aportando evidencia, propuestas y conocimientos construidos desde las comunidades indígenas de la comarca Ngäbe Buglé.
La sistematización de las buenas prácticas contribuirá a que las políticas públicas sean más inclusivas y sensibles a las realidades indígenas, además de enriquecer los documentos de planificación regional e intergeneracional.


