BOLIVIA, AGO 20 (FILAC) – Los conocimientos, las economías propias y las formas de Gobierno Propio de los Pueblos Indígenas constituyen herramientas fundamentales para proteger los bosques amazónicos y responder a los impactos de la crisis climática. Así lo destacaron mujeres, jóvenes y liderazgos indígenas durante un intercambio regional de experiencias sobre soberanía alimentaria, biodiversidad y gestión sostenible de los territorios.
El diálogo se desarrolló este jueves durante la Sesión 2: “Economías locales, soberanía alimentaria y acción colectiva: Multifuncionalidad del bosque y sistemas de vida”, realizada de manera virtual en el marco del Programa Amazonía+, organizada por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC.
El Programa Amazonía+ financiado por la Unión Europea, es implementado por la Agencia Italiana per la Cooperazione allo Sviluppo – AICS, la Fundación para la Internacionalización de las Administraciones Públicas – FIAP y Expertise France – EF, con el apoyo del Joint European Research Centre – JRC.
El bosque como territorio, alimento y vida
Al inaugurar la sesión, Dali Ángel Pérez, Coordinadora General de Programas y Proyectos del FILAC, destacó la necesidad de comprender el significado integral que tienen los bosques para los Pueblos Indígenas y su estrecha relación con las distintas dimensiones de la vida comunitaria.
“El bosque no es solamente un espacio que provee recursos. Es territorio, es alimento, conocimiento, cultura, espiritualidad y vida”, afirmó Ángel.
En ese sentido, señaló que hablar de economías propias implica también abordar la identidad, los conocimientos, la soberanía, la autonomía, el cuidado de la Madre Tierra y la protección de los territorios.
Asimismo, resaltó el papel de las mujeres y juventudes indígenas, no solo como guardianas y transmisoras de conocimientos y prácticas ancestrales, sino como protagonistas de su renovación y fortalecimiento, así como de la construcción de respuestas frente a las amenazas que enfrentan sus territorios.
Por su parte, Irene Miguelsanz Villanueva, Gerente de Programas para el Cambio Climático de la Comisión Europea, advirtió sobre las crecientes presiones que enfrenta la Amazonía como consecuencia de la deforestación, la degradación de los bosques y la crisis climática.
Frente a este escenario, destacó que fortalecer las economías locales y los sistemas productivos sostenibles permite generar medios de vida para las comunidades, consolidar la autonomía territorial y la soberanía alimentaria y, al mismo tiempo, contribuir a la protección de los bosques y la biodiversidad.
Diálogo de saberes para fortalecer el desarrollo con identidad
La jornada propició un diálogo entre conocimientos, experiencias territoriales y propuestas orientadas a fortalecer modelos de desarrollo construidos desde las realidades, culturas y prioridades de los Pueblos Indígenas.
La primera exposición estuvo a cargo de María Eugenia Choque, quien abordó las estrategias para avanzar hacia un desarrollo con identidad y destacó la importancia de impulsar modelos económicos vinculados con la cultura, los conocimientos ancestrales y las formas propias de gestión territorial.
Choque subrayó que estos elementos constituyen una base fundamental para fortalecer la autonomía, las economías propias y los procesos de desarrollo definidos desde los propios Pueblos Indígenas.
Posteriormente, Leonidas Iza, de la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador – ECUARUNARI, abordó los sistemas de conocimientos tradicionales de los Pueblos Indígenas y su aporte a la protección territorial.
Durante su intervención puso en valor estos sistemas de conocimientos como parte fundamental de la conservación de la biodiversidad, la defensa de los territorios y la continuidad de los sistemas de vida indígenas frente a las transformaciones ambientales y sociales.
Experiencias que nacen desde los territorios
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el intercambio de experiencias impulsadas por Pueblos Indígenas de Bolivia, Perú y Ecuador, que mostraron cómo los conocimientos se traducen en acciones concretas de protección territorial, producción sostenible y soberanía alimentaria.
Desde la comunidad de San Juancito en el Estado Plurinacional de Bolivia, la joven lideresa Geronima Ayala compartió experiencias relacionadas con el aprovechamiento sostenible de frutos del bosque, entre ellos la almendra, y los procesos de generación de valor agregado. Su experiencia mostró cómo el uso responsable de los bienes del bosque puede fortalecer las economías comunitarias y generar alternativas de vida sin comprometer su conservación.
Desde Perú, Minibio Judyth Hoyos, del Pueblo Yanesha, presentó una experiencia relacionada con la gestión y protección de las fuentes de agua y su vínculo con la soberanía alimentaria, destacando que el cuidado de estos bienes naturales forma parte integral de los sistemas de vida y del bienestar de los Pueblos Indígenas.
A su turno, desde Ecuador, Isabel Chinkim compartió conocimientos relacionados con el sistema agrícola tradicional Shuar Ája, basado en la recuperación y fortalecimiento de las chacras ancestrales y en la preservación de prácticas productivas estrechamente vinculadas con la identidad cultural, los conocimientos de las mujeres y la alimentación.
Las experiencias compartidas evidenciaron que las economías locales y los sistemas productivos propios no solo generan medios de vida, sino que pueden convertirse en herramientas para fortalecer la autonomía territorial, conservar la biodiversidad, garantizar la soberanía alimentaria y asegurar la transmisión intergeneracional de conocimientos.
Conocimientos indígenas frente a la crisis climática
A lo largo de la sesión se destacó que los bosques amazónicos cumplen múltiples funciones ambientales, sociales, culturales, espirituales y económicas. Por ello, su protección requiere ir más allá de una mirada centrada exclusivamente en los recursos naturales y reconocer la relación integral que los Pueblos Indígenas mantienen con sus territorios.
En este marco, el fortalecimiento de los sistemas productivos sostenibles, las economías propias, los conocimientos ancestrales y las formas de Gobierno Propio constituye una respuesta concreta frente a la pérdida de biodiversidad y los impactos de la crisis climática.
El encuentro también abrió un espacio de participación colectiva para que mujeres y jóvenes indígenas compartieran conocimientos, propuestas y reflexiones desde sus propias realidades territoriales, incluyendo la posibilidad de expresarse en sus lenguas indígenas, fortaleciendo así un diálogo basado en el reconocimiento y respeto de la diversidad.
La jornada concluyó con una plenaria de acciones colectivas destinada a identificar aprendizajes, prioridades y propuestas comunes para fortalecer las economías locales, la soberanía alimentaria y la gestión sostenible de los sistemas de vida amazónicos.


