MÉXICO, SEP 01 (FILAC) — Gobierno, organismos internacionales y organizaciones indígenas confluyen en Ciudad de México para avanzar del reconocimiento de los derechos y conocimientos de los Pueblos Indígenas a su participación efectiva en la implementación de los compromisos mundiales de biodiversidad hacia 2030.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas – NPI, junto con la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica – CDB, el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC y la Red de Mujeres Indígenas sobre Biodiversidad de América Latina y el Caribe -RMIB-LAC, desarrollan desde este martes en Ciudad de México en un esfuerzo conjunto para fortalecer la participación indígena en la implementación de la agenda mundial de biodiversidad.
La composición de la convocatoria es significativa: reúne en una misma mesa a quienes negocian los compromisos internacionales, a instituciones responsables de políticas públicas, a un organismo intergubernamental especializado en Pueblos Indígenas y a organizaciones de los Pueblos Indígenas que buscan que esas decisiones se traduzcan en derechos, recursos y capacidad efectiva de actuación en sus territorios.
El encuentro se desarrolla del 1 al 3 de septiembre en la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, en el marco del Taller regional de creación de capacidades sobre el programa de trabajo hasta 2030 sobre el artículo 8 j) y otras disposiciones del Convenio sobre la Diversidad Biológica.
La discusión ocurre en un momento decisivo. Después de años de reconocimiento internacional del aporte de los Pueblos Indígenas a la conservación de la biodiversidad, el desafío se ha desplazado hacia la implementación: cómo garantizar su participación efectiva, proteger sus conocimientos tradicionales, reconocer sus territorios y facilitar su acceso directo al financiamiento.
Durante las tres jornadas, los participantes abordarán conservación y restauración, utilización sostenible de la biodiversidad, distribución de beneficios derivados de los recursos genéticos, conocimientos y cultura, derechos humanos, participación plena y efectiva y acceso a financiamiento.
El objetivo no es únicamente revisar los compromisos asumidos. La reunión busca identificar qué está impidiendo que estos acuerdos internacionales se conviertan en políticas y acciones concretas en los ámbitos nacional y regional, y qué responsabilidades deben asumir los distintos actores para cerrar esa brecha.
Las discusiones tendrán además una proyección hacia la COP17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica. Entre los asuntos que serán examinados figuran las directrices para fortalecer los marcos jurídicos y las políticas relacionadas con las metas 2 y 3 del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, con especial atención a los territorios indígenas y a las prácticas de protección y restauración desarrolladas desde ellos.


